Parte I
Los funcionarios de las instituciones de salud, en su quehacer diario, se enfrentan permanentemente a una gran variedad de flora microbiana presente en el ambiente de trabajo y corren el riesgo de infectar o ser infectados, si no se cumple con las normas especiales.
La bioseguridad ha sido el término utilizado para definir y congregar las normas de comportamiento y manejo preventivo del personal de la salud frente a microorganismos potencialmente patógenos.

La disminución de la probabilidad de infección es la esencia de control de la contaminación microbiológica y esta puede lograrse de dos formas: la técnica aséptica y las técnicas de aislamiento.
Propósito establecer las normas de bioseguridad que permitan un adecuado control y uso racional de las medidas de protección individuales y colectivas, con el fin de disminuir el riesgo de infección por exposición del personal de salud, del paciente y de la comunidad en general.
MEDIDAS DE BIOPROTECCION EN EL MEDIO AMBIENTE HOSPITALARIO
La creciente prevalecía de infecciones como el HIV y el virus de la hepatitis incrementan el riesgo de la exposición de los trabajadores de salud con sangre fluidos y tejidos de pacientes infectados, si no se observan las precauciones de bioseguridad
.
Con respeto al riesgo laboral para los trabajadores de la salud, los únicos líquidos claramente implicados en la transmisión de HIV son la sangre y los fluidos corporales contaminados con sangre.
RIESGOS DE LOS TRABAJADORES DE LA SALUD DE INFECTARSE CON HIV-HBV-HCV
Para que la trasmisión de HIV pueda ser efectiva es necesario que el virus viable procedente de un individuo infectado, atraviese las barreras naturales, la piel o las mucosas.
Esto ocurre cuando las secreciones contaminadas con una cantidad suficiente de virus entra en contacto con los tejidos de una persona a través de una solución de continuidad de la piel(como ulceras, dermatitis, escoriaciones y traumatismos con elementos cortopunzantes) o contacto directo con las mucosas.
La frecuencia de exposición accidental de los trabajadores de la salud de la HIV depende de su profesión básica, como de su actitud hacia la bioseguridad y de las condiciones especificas de su oficio. La tercera parte de los accidentes informados son producidos al reintentar insertar agujas a la jeringa o introducirlas en el capuchón protector; las otras dos terceras partes son causadas por cortaduras, otro tipo de pinchazos o exposición mucocutánea.
La infección por el virus de la Hepatitis B (VHB) , esta ampliamente diseminada en el mundo. Actualmente se estiman entre 300-400 millones de portadores del virus, conforman el más grande reservorio y mantienen activa la transmisión de la infección. El VHB posee una mayor capacidad de infección que el HIV; se estima que después de un contacto con el virus a través de los mecanismos de transmisión ocupacional pinchazos con agujas contaminadas con sangre de pacientes portadores, desarrolla la infección entre un 2- 40% de los individuos expuestos, mientras que con el HIV es menor del 1 % el riesgo ocupacional.
El riesgo de transmisión después de una exposición ocupacional para la hepatitis c esta entre el 3 y 10 %. La posibilidad de adquirir accidentalmente la infección y desarrollar la enfermedad por estos agentes existe; por esta razón todo paciente debe considerarse potencialmente infectante y los trabajadores de la salud deben cumplir y observar estrictamente las normas de bioseguridad y de precaución universal.
PRECAUCIONES UNIVERSALES
Deben emplearse con todos los pacientes que ingresen a un servicio de atención médica. El objetivo es evitar la transmisión de virus y otros patógenos transmitidos a través de sangre y otros fluidos biológicos.
Las precauciones universales están sustentadas en la adaptación de buenas medidas higiénicas en todo momento, barreras apropiadas para prevenir la exposición de la piel y membranas mucosas.
-Lavar las manos:
Es una forma de prevenir infección cruzada y la diseminación de microorganismos infecciosos.
Debe realizarse antes y después de cada procedimiento.
Después de tener contacto con sangre o líquidos corporales. Después de la atención de todo paciente.
Después de retirarse los guantes.
Usar guantes:
Debe usar guantes para todo procedimiento que implique sangre y otros fluidos corporales.
Piel no intacta, membranas mucosas o superficies contaminadas con sangre.
Los guantes deben cambiarse entre paciente y cada vez que se rompan; si se realiza un procedimiento invasivo o toma una muestra para cultivo microbiológico, en este caso los guantes deben de ser estériles.
Los aguantes nunca son una solución de lavado de manos.
Usar mascarilla, gafas o pantallas protectoras:
Para los procedimientos que generen gotas de sangre o líquidos corporales; con esta medida se previene la exposición de las membranas mucosas de la bo ca, nariz y los ojos.
Delantales protectores:
Emplear delantales protectores sobre la ropa sanitaria cuando haya posibilidad de generar salida exclusiva o a presión de sangre o líquidos corporales.
Líquidos y procedimientos para los cuales debe cumplirse las normas de precaución universal y bioseguridad
| Líquidos |
| Sangre |
| Cualquier secreción orgánica contaminada con sangre. |
| Cefalorraquídeo, Ascítico, Pleural, Sinovial. |
| Semen. |
| Procedimientos: |
| Endoscopia |
| Intubación |
| Lavada de heridas |
| Procedimientos dentales. |
| Punción arterial y venosa |
| Implantes y catéteres vasculares. |
| Aspiración de traqueostomías |
| Punción lumbar. |
Factores y actividades potenciales de riesgo biológico
Los riesgos biológicos se pueden clasificar según las diferentes áreas del hospital.
Producción de aerosoles: manipulación de diferentes tipos de líquidos.
Vertidos y roturas de recipientes: Son derrames de líquidos contaminados.
Pipeteo: Representa grandes riesgos de infección cuando se realiza con la boca. Además el pipeteo puede dar lugar a la formación de aerosoles.
Apertura de ampollas: Se puede generar una dispersión al medio ambiente de material infectado, sólido o liquido.
Heridas y autoinoculaciones: Mal manejo de agujas y de accidentes con vidrios infectados o material punzocortante puede conducir a la autoinoculación de agentes patógenos.
Portadores: Los gérmenes son susceptibles de alojarse en diferentes partes del cuerpo humano principalmente en la nasofaríngea, el tracto digestivo, el tracto urinario, etc
.
Esto hace del portador un factor peligroso para la propagación de la infección, ya que el portador permanecer inadvertido.
Admisión de pacientes infectados: Constituye una causa importante en la aparición de infecciones intrahospitalarias.
Personal del hospital: Cualquier miembro que pueda presentar un síndrome infeccioso o ser portador.
Visitas: se puede evitar tomando las medidas de bioseguridad pertinentes en las diferentes áreas de la institución.
Vectores: La infección puede ser transmitida a través de artrópodos y otros invertebrados que depositan material infectante al picar la piel.
Elementos inertes: Debido a la esporulación de los gérmenes, éstos pueden permanecer vivos durante largo tiempo en el suelo, el polvo tanques de almacenamiento de agua y objetos.

Normas de bioseguridad en el ambiente hospitalario.
Toda institución de servicios de salud debe tener un comité de bioseguridad que garantice el cumplimiento de las normas de protección; vigilar estrictamente el cumplimento de todas las normas según el área de atención.
Medidas de bioseguridad en le laboratorio, banco de sangre y toxicología
Son sitios de riesgo potencial que hacen necesarias ciertas normas para ofrecer seguridad a quienes laboran allí.
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